11.1.12

tormento

El murmullo del fuego llegó a la ciudad como un relámpago. En cuestión de minutos estaban ya algunos camiones rojos para aplacar el incendio, pero ya era tarde.
Esa mañana los pájaros cantaban en la ventana de esa chica pecosa y pequeña que era amiga de todos. Hace tiempo ya que nadie sabía por que había perdido en brillo de sus ojos; cada tarde llegaba y se encerraba en su cuarto a llorar por horas, sin comer, sin dormir... sólo deseando que todo terminara lo más rápido posible.
Ese día decidió tomar su destino entre sus pequeños dedos y se dirigió hacia el galpón abandonado a las afueras de la cuidad, su única compañía eran sus fantasmas y un bidón azul.
Ya todos saben lo que ocurrió después...

30.10.11

La tristeza viene

Observo el mundo con los ojos cerrados y me abruman todos esos abismos que se hunden frente a mi. En la acera, veo a todos esos insectos que se retuercen por algo de comida, algo de libertad y dicen que son felices mientras los poderosos pies de seres más grandes los pisotean hasta convertirlos en polvo.
El cielo esta rojo. El fin se acerca dicen todos, lo que no saben es que un nuevo comienzo también; uno más oscuro y tenebroso, uno donde ni los insectos ni los seres más grandes podrán vivir en paz y ni siquiera conocerán el concepto de felicidad... uno donde los cuerpos se retorcerán de dolor apilados sobre la tierra sucia y mal oliente, uno donde los huesos crujirán en las fauces de las bestias colosales. Ese es el futuro del universo que conocemos... el fin se acerca dicen en las calles.... pero ni se imaginan lo que viene.

Mentira

Pregunto: ¿es tan difícil no mentir? creo que para algunos infra-humanos es imposible no hacerlo, siempre con la intriga y el engaño como escudo, ¿protegiendo qué? ¿su nula humanidad? ¿su falta de valores? ¿qué es lo que esconden los mitomanos?
Creo que personas de esa raza no deberían existir, por que hieren a cada persona que los conoce, que se acerca a ellos, que los conoce... por que se dañan a si mismos y a todos los que los rodean...
¿cómo hay gente que cae en esas insulsas mentiras?
a cada paso que dan encuentran una presa fácil...

19.8.11

Costumbres

Caminaba sigiloso por los pasillos de aquel monasterio antiguo y húmedo, el olor a musgo y lluvia lo invadía todo, mientras el sonido de los pasos del cura se diluían en eco entre las paredes del claustro.
Su vieja y huesuda mano pasó lentamente por cada una de las cuentas de su rosario de madera bendita antes de abrir la pesada puerta de hierro forjado. Junto con un chirrido penetrante, se adentró en en púlpito remarcando sus cansados pasos, se detuvo y se persignó.
Ya no creía realmente en nada de aquellos rituales y oraciones, pero la costumbre era más fuerte. Se acercó al sombrío confesionario a esperar a los fieles y cerró los ojos.
-Perdóneme padre, que he pecado- dijo una voz suave al otro lado de la rejilla del cubículo de madera y tela apolillada.
- ¿Qué hiciste hija mía? -repitió mecánicamente el cura.
La chica se quedó callada un momento y luego comenzó a sollozar reprimidamente, el cura se lamentó por haber despertado ese día y pensó que estaba ya demasiado anciano para eso, se tocó las cienes y se dispuso a escuchar.

In nomine Patris et Filii et Spiritus Sancti Amen.